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Ilustraciones: Carmen Bueno     Enlaces de Interés Referencias Bibliográficas Terminos y condiciones legales
Adicciones

El término droga se utiliza para referirse a aquellas sustancias que provocan una alteración del estado de ánimo y son capaces de producir adicción. Este término incluye no sólo las sustancias que popularmente son consideradas como drogas por su condición de ilegales, sino también diversos psicofármacos (p. e. tranquilizantes, analgésicos, .) y sustancias de consumo legal como el tabaco, el alcohol o las bebidas como el café; además de sustancias de uso doméstico o laboral como las colas, los pegamentos y los disolventes volátiles (gasolina, quita-grasas, ...). Estas sustancias pueden causar una dependencia física y psicológica, llegando a modificar la conducta habitual de una persona.

Las sustancias se clasifican según el efecto que produce:

  • Estimulantes: Cocaína, anfetaminas, nicotina, cafeína, alucinógenos de origen natural (hongos, peyote, mezcalina) o sintético (LSD, polvo de ángel).

  • Depresores: Alcohol, cannabis (marihuana o hachís), opioides (heroína), tranquilizantes, narcóticos de origen natural (heroína, codeína) o sintéticos (morfina, metadona, demerol), inhalantes.

    El consumo experimental es aquel que surge de forma puntual para experimentar los efectos de una sustancia, elevando el riesgo de que exista un abuso o dependencia.

    Hablamos de abuso de sustancias cuando existe durante varios meses un mal rendimiento o malestar en la escuela, trabajo o el domicilio familiar, llegando a realizar actividades de riesgo (p. e. conducir en repetidas ocasiones bajos los efectos de la sustancia) o teniendo problemas con las relaciones sociales o sentimentales.

    Cuando existe dependencia a una sustancia, la persona presenta:

  • Tolerancia: Necesidad de consumir mayor cantidad de una sustancia para sentir los mismos efectos, dado que el efecto de la misma cantidad de sustancia disminuye con su consumo continuado.

  • Abstinencia: Es la consecuencia tras dejar de consumir bruscamente una sustancia. Los efectos que aparecen son físicos y psicológicos. Suelen presentar irritabilidad, insomnio, ansiedad, sensación de tristeza; hasta aumento de la presión arterial y frecuencia cardiaca, alucinaciones visuales, auditivas y/o táctiles, confusión, crisis convulsivas y, dependiendo de la sustancia, un elevado riesgo de morir.

  • Búsqueda: La persona dedica mucho tiempo a conseguir la sustancia, llegando a interferir en su rutina diaria.

  • Continuación: Aunque es consciente de los problemas psicológicos o físicos, continúa consumiendo (p. e. consumir cannabis a pesar de que provoca apatía y falta de motivación o ingerir alcohol sabiendo de que empeora una úlcera de estómago).

    Estos modelos de consumo no deben pasar desapercibidos y es recomendable un asesoramiento de un especialista. También hay que considerar que en muchas ocasiones, las adicciones se usan de forma inadecuada como la manera de afrontar problemas o disminuir sensaciones desagradables de la vida diaria.